Meditación, Emociones y Compasión

emociones y compasión

Meditación, Emociones y Compasión

Así terminó el encuentro que dedicamos el pasado 21 de Octubre a explorar nuestras emociones con Meditación y Mindfulness. Un encuentro lleno de intensidad y Humanidad Compartida. Desde una conexión con lo más Humano pudimos divisar nuestro lado más Compasivo. Empezando por nosotros mismos, para acabar creando una red como la de la foto… Sin forzarnos… de forma natural…

Porque así es como sucede. Cuando podemos adentrarnos con Atención Consciente, calmada, estable y clara, en el mundo emocional, descubrimos que las emociones nos hablan. Y ninguna es, en esencia, negativa o positiva. Simplemente emociones… Energía que nos mueve a relacionarnos con nosotros mismos y con los demás. En una sociedad en la que se denostan por decreto algunas emociones, esto es importante.

Vivimos un momento en el que la «Felicidad» se asocia, al menos en el plano social, con Placer, Éxito y Alegría constantes. Esto es lo que filósofos de diferentes épocas han llamado «hedonismo o felicidad hedónica», pero… ¿Existe algún otro tipo de Felicidad? Los mismos filósofos, desde Aristóteles, han defendido que este tipo de Felicidad (la hedónica) no puede ser muy duradera. Depende en gran parte de las circunstancias y eso la hace muy volátil. Todos sabemos que las circunstancias cambian en un instante…

Pero…¿y si pudieramos cultivar una Felicidad que se mantuviese más estable a pesar de los giros que da la vida? Esto es lo que los griegos llamaron «Eudaimonia». Una Felicidad basada en la coherencia y el contacto íntimo con uno mismo. Si este tipo de Felicidad es posible, solo puede darse desde un autoconocimiento profundo. Y ahí es donde las Emociones juegan un papel fundamental. Cada Emoción nos informa de manera precisa sobre lo que nos sucede y lo que necesitamos para recuperar el equilibrio, la homeostasis. Parece que en esa homeostasis está la clave…

La tristeza, el miedo o la ira también nos conducen allí. Por eso conviene escucharlas atentamente. Es un trabajo sutil y delicado que necesita tiempo y dedicación, pero que merece la pena. Al principio nos encontraremos con un gran desajuste fruto de los condicionamientos, pero con Paciencia y Cariño se producirá un reajuste natural. Paciencia y Cariño…palabras malditas en las «sociedades modernas».

Cuando uno mismo se va adentrando en el océano emocional va descubriendo que el repertorio que poseemos es mucho más extenso de lo esperado, y que brotan sentimientos espontánemente al soltar algunos lastres y defensas. Ahí es donde conectamos con el Amor y la Compasión. Algo natural, que no se puede forzar, pero que, a veces, está escondido tras nuestras defensas (legítimas, por otro lado).

La Compasión se define como el deseo natural y espontáneo de querer que «mi sufrimiento» o «el sufrimiento del otro» desaparezca y, por tanto, seamos felices. Aunque esto pueda sonar muy teórico o filosófico, hoy en día existe una extensa bibliografía científica acerca de como cultivarla y sus repercusiones en las personas. Pero quizás una de las cosas más importantes a la hora de acercarse a este terreno es distinguir la Compasión de la Lástima.

Kristin Neff (una de las referentes actuales en el ámbito científico) lo diferencia muy bien en la siguiente expresión: «Donde la Lástima dice «pobre de mí (o de él/ella)», la Compasión hace que te reconozcas como parte de la especie Humana». La Lástima nos aleja, nos coloca en una posición de superioridad. La Compasión nos acerca, nos coloca en el mismo nivel. Por eso, en el momento que vivimos es urgente que eduquemos nuestro corazón en la Compasión y así podamos relacionarnos desde otro nivel.

Algun@ puede pensar que adoptar esta posición puede ser muy ingenuo, pues los «otros» podrían aprovecharse de ellos. Este es un miedo clásico que muchos sentimos cuando comenzamos a cultivar la Compasión, pero conviene aclarar que ser Compasivo no implica someterse. Esto es lo que Pema Chodrön llama Compasión Idiota. Un tema del que hablaremos en otro post. Tan solo decir al respecto que «Poner límites con firmeza, puede ser uno de los actos de Amor más profundos».

Un abrazo compasivo. Óscar

 

1Comment
  • admin
    Posted at 16:43h, 15 noviembre Responder

    Ha sido una sesión muy interesante

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